Tras los hechos sucedidos el pasado 10 de marzo, en el que se dieron avisos de posibles inundaciones en los garajes de la urbanización La Chopera, desde esta asociación hemos querido hacer un análisis de lo sucedido:
En primer lugar, en diciembre de 1997 hubo una crecida muy importante del río Henares. A su paso por la ciudad de Guadalajara las aguas llegaron hasta casi las viviendas. Tras esto, hubo una reacción de la población afectada, cuya presión hizo que el alcalde de la época liderase la construcción de un Talud que impidiera que el agua llegase a las viviendas si se volviese a dar una crecida similar o superior.
Este Talud terminó su construcción en 2003 y desde entonces no se había dado la ocasión de verificar su efectividad hasta el pasado 10 de marzo de 2025 cuando, a pesar de no superar los niveles de 1997, el agua llegó a la zona habitada, el caudal del Henares pasaba en sentido inverso del río a las viviendas por las cloacas que cruzan el Talud por debajo. Y este agua pasa porque el colector principal (conocido como ovoide) no es hermético y tiene aliviaderos. Este ovoide, de 120 centímetros de altura, tiene su origen en el polígono de Marchamalo y finaliza en el sifón situado en el barrio de Manantiales. La función de los aliviaderos es que en situación de fuertes lluvias en poco tiempo, el ovoide desborda agua hacia el río. Pero al hacer el talud nadie previó la circulación de agua en sentido inverso a través de los aliviaderos.
CONCLUSIONES
1ª.- Con la realización del talud se daba por sentado que se resolvieron los problemas por crecidas del río, y no se acabaron de resolver
2ª.- Que nadie previó que el ovoide no es hermético y, por tanto, llegado el momento de crecidas se llena del agua del río, y se pone al nivel del río, y el agua circulará en sentido inverso al que fue su diseño principal. Esto es demoledor. La conclusión es evidente. El 10 de marzo de 2025 el agua ha comenzado a traspasar el Talud en sentido inverso por la parte de menor diferencia de cotas entre la cloaca y el ovoide, que hemos visto que es la zona central de la urbanización La Chopera. Y sabemos que a medida que creciera el nivel del río, el agua iría llegando a otras cloacas y a más viviendas.
3ª.- Que lo sucedido muestra una vulnerabilidad más, y un riesgo de inundaciones que hay que añadir al riesgo más conocido y frecuente por lluvias intensas en poco tiempo (como los sucedidos el 30 de agosto y 19 de septiembre de 2024). Y que urge que el Ayuntamiento se ponga manos a la obra a diseñar soluciones que minimicen los riesgos de inundaciones en las viviendas del margen derecho del río.
Guadalajara, 11 de marzo de 2025.


